En un giro hacia la distensión diplomática, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró este viernes que la relación entre México y España se mantiene sólida, descartando cualquier escenario de crisis entre ambas naciones.
Durante su participación en la IV Reunión en Defensa de la Democracia, la mandataria mexicana sostuvo que, pese a las diferencias históricas recientes, los lazos bilaterales nunca se fracturaron. “Nunca ha habido una crisis; lo que ha existido es una interpretación distinta sobre nuestro pasado compartido”, afirmó Sheinbaum ante un foro internacional.
“Sembrar vida, no guerra”
Más allá del ámbito bilateral, Sheinbaum aprovechó el estrado para lanzar una ambiciosa propuesta global: destinar el 10% del gasto militar mundial a un programa de reforestación masiva. Bajo la consigna “en vez de sembrar guerra, sembremos paz”, la presidenta instó a las potencias a reorientar sus presupuestos de defensa hacia la mitigación del cambio climático y la restauración de la biodiversidad.
El factor del perdón
La mandataria señaló que la relación ha entrado en una nueva etapa tras las declaraciones del rey Felipe VI en marzo pasado, donde el monarca reconoció los “abusos y controversias éticas” ocurridos durante la Conquista. Para Sheinbaum, este reconocimiento es un paso fundamental para centrar el diálogo en la dignidad y fuerza de los pueblos originarios.
Cooperación a futuro
Aunque no se concretó un encuentro formal con la Corona española en esta gira, la presidenta confirmó que ambos países intensificarán su colaboración en sectores estratégicos como las energías renovables y el intercambio cultural.
Con este mensaje, México busca cerrar un capítulo de tensiones retóricas y posicionarse como un actor clave en la diplomacia ambiental y la defensa de la justicia histórica.





