Los hospitales en el este de la República Democrática del Congo se han quedado sin espacio y la situación de respuesta sanitaria es “caótica” ante un brote descontrolado de ébola, según alertó la organización Médicos Sin Fronteras
El colapso en los centros de tratamiento ocurre en medio de una crisis agravada por fallas técnicas iniciales y la falta de insumos médicos para frenar la propagación de la enfermedad
Diagnósticos erróneos y falta de vacunas
La actual emergencia sanitaria está vinculada a la cepa Bundibugyo, una variante del virus de ébola poco común para la cual no existen vacunas aprobadas ni tratamientos terapéuticos específicos en el mercado
A esta complejidad científica se sumó un error operativo: las primeras pruebas de laboratorio se programaron para detectar la cepa Zaire, la más habitual, lo que arrojó falsos negativos [6972882_0.html]. Este retraso de semanas permitió que el virus se diseminara sin control por las provincias de Ituri y Kivu del Norte, acumulando ya más de 118 víctimas mortales y cientos de casos bajo investigación
Alerta global y bloqueo fronterizo
Ante el rápido avance epidemiológico y la llegada del virus a ciudades clave como Bunia y Goma, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional
Como medida de contención inmediata para evitar una catástrofe regional, países vecinos como Ruanda procedieron al cierre total de sus fronteras terrestres con el Congo, aislando los focos de infección para frenar los contagios transfronterizos





