Donald Trump ha anunciado que Estados Unidos ha llegado a un acuerdo con Dinamarca y Groenlandia sobre la seguridad del territorio ártico. “Me complace anunciar que Estados Unidos ha llegado a un acuerdo con el Reino de Dinamarca y Groenlandia que otorga a EE.UU. el control permanente de la seguridad y de todas las demás necesidades en Groenlandia, abordando así por completo todas nuestras numerosas inquietudes”, ha escrito Trump en su red social Truth.
El acuerdo, en particular, debe impedir que cualquier “adversario” de Washington establezca una presencia militar en Groenlandia o realice allí inversiones sensibles, ha subrayado el presidente estadounidense, quien inicialmente reclamaba la anexión del territorio a Estados Unidos.
Asimismo, Trump ha señalado que Estados Unidos iniciará “de inmediato” el proceso para establecer “una gran presencia militar en la zona adecuada”. “Colaboraremos con el pueblo de Groenlandia en su desarrollo y construcción”, ha añadido.
Washington tiene en el norte de la isla —más de 1.000 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico— su base aérea militar de Thule, la más septentrional en el mundo, que se comenzó a construir durante la Segunda Guerra Mundial y es clave dentro del sistema antimisiles estadounidense y en la observación del espacio.
El Gobierno danés confirma que firmará el acuerdo la semana próxima
“Groenlandia, Dinamarca y Estados Unidos prevén firmar un acuerdo la próxima semana que fortalece la seguridad en el Ártico y en la región norte del Atlántico”, informa un comunicado difundido en la cuenta de X de la Oficina de la primera ministra danesa.
La firma del acuerdo tendrá lugar durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se llevará a cabo en Nueva York a partir del lunes 21 de septiembre.
La OTAN aplaude el acuerdo. La portavoz de la Alianza Atlántica ha asegurado este sábado que servirá para fomentar la seguridad, la estabilidad y la cooperación en una región que califica de vital para la seguridad colectiva del OTAN.
¿Qué consta en el acuerdo?
Aunque el contenido íntegro del acuerdo no ha sido difundido todavía, fuentes estadounidenses aseguran que garantiza a Estados Unidos un papel permanente en la seguridad de Groenlandia y que se prohibirá a cualquier adversario de Washington tener presencia militar o inversiones no autorizadas en la isla.
De acuerdo con Washington, el pacto otorga a Estados Unidos la capacidad de “hacer lo necesario en Groenlandia” para garantizar la seguridad de la isla y de Estados Unidos, incluida la presencia permanente en la isla y los derechos de sobrevuelo, además de permitir aumentar el número de bases estadounidenses si fuera necesario.
El nuevo acuerdo prohíbe explícitamente la presencia en Groenlandia de bases de cualquier país que no forme parte de la OTAN, por lo que ni China ni Rusia podrían establecer bases ni desplegar tropas en la isla.
El pacto, también según Washington, es permanente y seguirá aplicándose incluso en caso de una eventual independencia de Groenlandia, cuyo pueblo tiene reconocido el derecho a la autodeterminación respecto de Dinamarca.
¿Qué dicen Dinamarca y Groenlandia?
Los Gobiernos danés y groenlandés han confirmado en un comunicado que pretenden firmar la próxima semana un acuerdo con Estados Unidos para “fortalecer la seguridad” en la isla ártica, del que no ofrecieron mayores detalles.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha celebrado la “buena perspectiva” de un acuerdo que “fortalezca la seguridad en común” y que, al mismo tiempo, “reconozca la soberanía y la integridad territorial” de Dinamarca y el “derecho del pueblo de Groenlandia a la autodeterminación”.
En la misma nota, el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, ha añadido que el acuerdo “reconoce los intereses” de la isla, así como su “lugar en la cooperación internacional”.
¿Por qué ahora?
Groenlandia, con unos 56.000 habitantes y considerada la isla más grande del mundo, ha ganado importancia estratégica por el aumento de la competencia en el Ártico, el deshielo, que abre nuevas rutas marítimas, y el interés por sus recursos minerales, incluidos materiales críticos.
Washington teme que Rusia amplíe su actividad militar en la región y que China gane influencia mediante inversiones en minería, puertos, aeropuertos o telecomunicaciones.
Trump, que ya mostró interés por la isla durante su primer mandato (2017-2021), generó una crisis a principios de este año al insistir en comprarla o incluso invadirla militarmente, algo que fue rechazado tanto por Nuuk como por Copenhague y que puso a la OTAN en una situación delicada, dado que la alianza debería proteger ese territorio en caso de ataque estadounidense.
En enero, el republicano anunció un acuerdo marco para llegar a un entendimiento y, desde entonces, ha rebajado su retórica sobre la isla, hasta el anuncio del acuerdo definitivo este viernes.





