En una respuesta contundente para frenar la criminalidad y asegurar fondos federales, la Autoridad de Tránsito de Chicago (CTA) presentó este 10 de marzo de 2026 un ambicioso plan de seguridad reforzado. La estrategia surge tras la presión de la Administración Federal de Tránsito (FTA), que amenazó con retirar 50 millones de dólares en subsidios si la ciudad no garantizaba un entorno seguro para pasajeros y trabajadores.
Vigilancia intensificada: El Sheriff llega a los trenes
El pilar más visible del nuevo plan es el despliegue de agentes de la Oficina del Sheriff del Condado de Cook. Estos oficiales aportarán 4,400 horas mensuales de patrullaje directo en las líneas de tren, complementando el trabajo del Departamento de Policía de Chicago (CPD).
- Aumento del 75%: Las horas de vigilancia policial en todo el sistema se incrementarán significativamente.
- Patrullas voluntarias: Se duplicará el número de oficiales del CPD que trabajan en turnos de horas extras para cubrir estaciones de alta incidencia.
Guerra contra la evasión: Barreras de “vidrio alto”
Para combatir el fraude, que ha drenado recursos críticos, la CTA instalará puertas de acceso de alta barrera en estaciones clave. Estas nuevas estructuras, diseñadas para ser prácticamente imposibles de saltar, sustituirán a los torniquetes tradicionales en puntos con altos índices de evasión.
Además, se lanzarán las “Misiones de Inspección de Tarjetas”, donde equipos de seguridad realizarán chequeos aleatorios dentro de los vagones y estaciones para verificar que cada pasajero haya pagado su tarifa correspondiente.
Tecnología de vanguardia: Detección de armas con IA
El plan no solo se basa en presencia física, sino también en inteligencia artificial. La CTA expandirá su sistema de detección de armas mediante IA a más de 1,500 cámaras en toda la red ferroviaria. Esta tecnología permite identificar armas desenfundadas en tiempo real y alertar a las autoridades antes de que ocurra un incidente.
Resultados preliminares
Aunque el plan completo apenas entra en vigor, la CTA reportó que las operaciones de seguridad iniciadas en diciembre de 2025 ya han mostrado resultados:
- -25% en agresiones contra trabajadores del transporte en enero.
- -19% en delitos violentos en autobuses durante el primer bimestre de 2026.
Con estas medidas, la CTA busca no solo salvar su presupuesto federal, sino recuperar la confianza de los millones de ciudadanos que dependen del sistema “L” y los autobuses para su movilidad diaria.





