El presidente ruso, Vladímir Putin, ha reiterado este jueves la postura ya expresada por Rusia el miércoles sobre Kaliningrado: que Moscú está dispuesta a usar “todo tipo de armas”, incluidas las nucleares, para proteger este enclave ruso en el Báltico.
Y de nuevo, como ya ocurrió el miércoles, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha rebajado la importancia de la amenaza rusa, aunque sí ha vaticinado que Rusia aumentará los “ataques híbridos” contra los aliados. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha apostillado que espera “un gran ataque híbrido”
Putin: “El uso de todo tipo de armas estará sobre la mesa”
“Si se produce un ataque directo contra Rusia, específicamente contra Kaliningrado, la cuestión del uso de todo tipo de armas a nuestra disposición estará sobre la mesa“, ha declarado Putin en el Foro Político de Valdai, que reúne a expertos internacionales en Moscú, según recoge Afp.
Putin ha criticado los “sucesivos ejercicios militares en el mar Báltico” y los “intentos de interceptar” buques rusos. “Todo esto constituye una escalada“, ha subrayado.
“No tenemos intención de atacar a nadie – ha asegurado el presidente ruso – pero si nos enfrentamos a una agresión, responderemos. Y los ciudadanos de los países europeos deben entenderlo”.
“La arrogancia, la autosuficiencia forman el núcleo de una escalada. Es un camino hasta el borde del abismo. Especialmente hoy cuando los arsenales de los principales potencias del mundo incluyen armas capaces de destruir toda la vida”, ha argumentado Putin durante su intervención en el Foro. “¿Podemos estar seguros de que estas armas nunca serán usadas? Por supuesto que no“.
El miércoles se supo que Rusia había advertido por escrito a la OTAN de que cualquier intento de agresión o boicot de Kaliningrado sería respondido con toda la fuerza disponible.
El enclave de Kaliningrado (la antigua Königsberg) fue anexionado por la URSS tras su victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. El territorio se encuentra encajado entre Polonia y Lituania y a 430 kilómetros de la frontera rusa más cercana.
Sin embargo, una franja de tan solo 70 kilómetros de largo lo separa de Bielorrusia, aliado de Moscú. Es el llamado “corredor Suwalki“, que se extiende a lo largo de la frontera polaco-lituana y que además es la única vía terrestre de comunicación entre las repúblicas bálticas exsoviéticas (Lituania, Letonia y Estonia) y sus aliados de la OTAN y la Unión Europea. Esto convierte el “corredor Suwalki” en un punto débil tanto para la OTAN como para Rusia, y un foco de tensión entre ambos.
Alemania y la OTAN prevén más “ataques híbridos”
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, dijo el miércoles que no había una “amenaza inminente”, y este jueves ha repetido que no se espera una ofensiva militar rusa pero sí que continúen los “ataques hostiles” de carácter híbrido. Rutte ha puesto como ejemplo las violaciones del espacio aéreo, incendios y actos de sabotaje no reivindicados, y el episodio del dron explosivo hallado en agosto en el aeropuerto de Leipzig (Alemania). Por eso ha pedido a los países aliados que estén “vigilantes” y alerta”, informa Efe.
“El Kremlin intenta dividirnos y empujarnos a dejar de ayudar a Ucrania”, ha añadido Rutte, quien ha pedido mantener la calma e incrementar el apoyo a Kiev. “No sólo los ucranianos están sufriendo. Toda Rusia está pagando un enorme precio por la guerra (…) está fracasando en el campo de batalla y fracasando a la hora de intimidarnos”.
El secretario general de la OTAN ha atendido a los medios en la ciudad alemana de Münster, junto al canciller de Alemania, Friedrich Merz, y el primer ministro de Países Bajos, Rob Jetten.
“Nos estamos preparando para más ataques híbridos, incluyendo ataques graves”, ha revelado Merz, quien ha llamado a cerrar filas dentro de la Alianza Atlántica.
El canciller alemán ha asegurado que su país quiere reestablecer “relaciones estables y predecibles” con Rusia cuando llegue el momento apropiado, pero que por el momento no hay señales de que Moscú quiera poner fin a la guerra de Ucrania.
“No queremos humillar al pueblo ruso ni desestabilizar el Estado ruso. Pero Rusia debe terminar la guerra y abstenerse de ataques híbridos en Europa”, ha zanjado.





