Lo que comenzó como una solución innovadora para la entrega de alimentos se ha convertido en un tema de seguridad pública esta semana en Chicago. En un lapso de apenas 48 horas, dos robots de reparto autónomos colisionaron contra paradas de la Autoridad de Transporte de Chicago (CTA), destrozando paneles de vidrio y reavivando las críticas sobre su convivencia con los peatones.
Una racha de incidentes
El primer incidente ocurrió el domingo 22 de marzo en el vecindario de West Town. Un robot de la empresa Serve Robotics se desvió de su trayectoria en la intersección de Grand Avenue y Racine Avenue, impactando directamente contra el refugio de una parada de autobús.
Apenas dos días después, el martes 24 de marzo, un segundo dispositivo, esta vez de la compañía Coco Robotics, protagonizó un accidente similar en el área de Old Town. El choque ocurrió cerca de la intersección de North Avenue y Larrabee Street, dejando la acera cubierta de fragmentos de vidrio.
Empresas y autoridades bajo presión
Aunque no se reportaron personas heridas en ninguno de los casos, la naturaleza de los accidentes ha generado preocupación entre los residentes. “Es inaceptable que máquinas que pesan decenas de libras pierdan el control en zonas de alto tráfico peatonal”, comentó un vecino del área.
Por su parte, las empresas involucradas han emitido comunicados al respecto:
- Serve Robotics calificó el suceso como un “evento extremadamente raro” y aseguró estar analizando los datos de navegación del robot afectado.
- Coco Robotics confirmó que cubrirá los costos totales de reparación de la infraestructura dañada.
El futuro del programa piloto
Estos incidentes ocurren mientras la ciudad se encuentra en medio de un programa piloto para robots de entrega que expira en 2027. El concejal del distrito 27 ha sido enfático al señalar que la seguridad es una condición no negociable para la permanencia de estos dispositivos en las calles de la ciudad.





