Dimite el presidente de Paraguay, Santiago Peña, tras el colapso de un banco del que fue accionista

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, ha dimitido este jueves en medio de una fuerte presión política y social que exigía su destitución tras el colapso de la entidad financiera digital ‘Ueno’, que ha dejado a millones de clientes sin acceso a sus cuentas. Hasta hace poco, Peña poseía acciones en dicho banco y, durante su mandato, la entidad había recibido millonarios recursos de entidades públicas.

“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República”, ha anunciado Santiago Peña, presidente desde 2023, en un video publicado en X. “Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”.

El anuncio se produce 48 horas después del estallido de una crisis bancaria, en la que el Banco Central del Paraguay (BCP) intervino la entidad financiera Ueno —que cuenta con 2,94 millones de clientes—, cuyos depósitos fueron congelados temporalmente.

Peña, aliado del presidente estadounidense Donald Trump, deja el cargo después de que la oposición convocara este jueves una sesión extraordinaria para iniciar el proceso de una moción de censura en el Congreso, y mientras manifestantes exigían en las calles su dimisión. En el momento de su renuncia, la sesión parlamentaria llevaba más de dos horas de duración.

Horas antes, Peña habría perdido el respaldo de miembros de su propio partido conservador, el Partido Colorado, que también habían pedido su renuncia. El vicepresidente, Pedro Alliana, asumirá previsiblemente el cargo en su reemplazo.

Parlamentarios de diversos partidos en Paraguay habían acusado a Peña de tener conflicto de intereses, por su vinculación a dicha entidad, además de un mal uso de los fondos de pensiones y de encubrimientos institucionales vinculados a la quiebra de Ueno, un banco de tamaño mediano que administraba cerca de 850 millones de dólares de fondos públicos.

“Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos fondos, que el fondo de garantía de depósitos cumpla su cometido y que los fondos públicos —así como los recursos que pertenecen a todos los paraguayos— sean protegidos”, ha añadido Peña en su mensaje.

El Banco Central de Paraguay intervino hace dos días luego de determinar que la entidad había incumplido los requisitos mínimos de solvencia, lo que desencadenó una crisis que ha dejado a los cerca de tres millones de clientes de la firma —en un país de 6,5 millones de habitantes— sin acceso a sus cuentas. Ueno no ha hecho ninguna declaración pública sobre el asunto.

Peña, que sólo se ha comunicado desde el martes pasado, cuando fue intervenido Ueno, a través de redes sociales, ha dicho que enfrenta “uno de los momentos más difíciles” de su vida y ha vaticinado que será la historia la que “se encargará de jugar y poner en su justa dimensión los acontecimientos que hoy nos toca vivir”. “También quiero pedir disculpas al pueblo. Si en algún momento he fallado, nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí”, ha afirmado. También ha aseverado que su prioridad es la “tranquilidad de los paraguayos”.

Peña se vio envuelto en la crisis que estalló ante la intervención de Ueno, una entidad privada que durante su mandato recibió millonarios recursos de organismos como el Instituto de Previsión Social (IPS), que maneja las pensiones de la mayoría de los trabajadores del país. El Banco Central del Paraguay (IPS) detectó que el índice de solvencia de Ueno había caído por debajo del 50 % del mínimo exigido, “como consecuencia de ajustes realizados a sus estados financieros durante el proceso de regularización”.

A raíz del procedimiento de resolución o disolución, los ahorros de miles de usuarios quedaron congelados en el extinto banco, que además patrocina a equipos de fútbol locales, a la selección de Paraguay y hasta eventos como la etapa en el país del Mundial de Rally.

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